A principios de octubre del 2009, el Grupo de C贸rdoba 鈥搖n peque帽o grupo de expertos independientes sobre alimentaci贸n y agricultura (incluyendo a dos Relatores Especiales de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Alimentaci贸n, el primero y el actual) que se ha venido reuniendo durante los dos 煤ltimos a帽os鈥 public贸 un breve an谩lisis sobre el estado de la gobernanza global en alimentaci贸n y agricultura, y sobre la necesidad de colocar el Derecho a la Alimentaci贸n y los intereses de los campesinos y productores de peque帽a escala en el centro de los debates sobre alimentaci贸n y cambio clim谩tico. El informe del Grupo se distribuy贸 ampliamente en la sesi贸n del Comit茅 de Seguridad Alimentaria Mundial de Naciones Unidas que se reuni贸 a mediados de octubre, y est谩 influyendo tanto en las deliberaciones en torno a la Cumbre Mundial sobre la Alimentaci贸n que se realizar谩 en noviembre 2009, como en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Clim谩tico en diciembre. A continuaci贸n, el informe, titulado 鈥淯na llamada del Grupo de C贸rdoba.鈥
-Grupo ETC
Una llamada del Grupo de C贸rdoba [1] para la coherencia y acci贸n en seguridad alimentaria y cambio clim谩tico (C贸rdoba, 4 de octubre 2009)
El Grupo de C贸rdoba est谩 formado por expertos con amplia experiencia en agricultura,
hambre, agro-biodiversidad y derechos humanos, convocados a t铆tulo personal por
la C谩tedra de Estudios sobre Hambre y Pobreza, que es una iniciativa conjunta de
la Universidad y la Diputaci贸n de C贸rdoba, Espa帽a.
El Grupo de C贸rdoba se ha reunido para deliberar de cara a las cumbres mundiales sobre seguridad alimentaria y cambio clim谩tico. La inseguridad alimentaria mundial se ha visto agravada durante el a帽o pasado, siendo ya m谩s de mil millones de personas las que sufren hambre. El hambre no es el resultado de la falta de producci贸n, sino de la falta de un acceso justo a los alimentos. Ahora la crisis alimentaria va a ser tema de atenci贸n mundial en la pr贸xima Cumbre Mundial sobre la Alimentaci贸n (Roma, noviembre). Tambi茅n lo va a ser el cambio clim谩tico, que concita actualmente la m谩xima preocupaci贸n mundial, y que ser谩 debatido en la pr贸xima Cumbre Mundial sobre Cambio Clim谩tico (Copenhague, diciembre). Hasta ahora, parece haber una desconexi贸n entre las pol铆ticas relacionadas con ambos procesos.
La crisis alimentaria y su impacto en los grupos vulnerables, especialmente mujeres y ni帽os, muestran que la excesiva dependencia de los enfoques basados en el mercado es un error. Hemos identificado cuatro deficiencias en la coherencia pol铆tica internacional que podr铆an empeorar la crisis actual. Se trata de la ausencia de rendici贸n de cuentas en la gobernabilidad del sistema de agricultura y alimentaci贸n, la brecha entre la formulaci贸n de pol铆ticas y las decisiones presupuestarias, la falta de participaci贸n efectiva por parte de aquellos que est谩n m谩s afectados y la desconexi贸n entre las acciones intergubernamentales para enfrentar el cambio clim谩tico y las acciones para enfrentar la crisis alimentaria. En este contexto, pedimos nuevas iniciativas para hacer posible que los peque帽os productores puedan jugar un papel m谩s importante en la alimentaci贸n del mundo en 2050.
La Declaraci贸n de C贸rdoba 2008, en la que se recomendaban un conjunto de estrategias para la promoci贸n del derecho a la alimentaci贸n, sigue siendo m谩s relevante que nunca. Debemos recordar a los Estados su obligaci贸n de utilizar el derecho a la alimentaci贸n como marco global, as铆 como una herramienta para lograr la seguridad alimentaria para todos.
UNA LLAMADA A LA COHERENCIA: QUE EL SISTEMA MULTILATERAL FUNCIONE PARA LOS HAMBRIENTOS
1.-Coherencia en las decisiones
Damos la bienvenida al proceso de reforma del Comit茅 sobre Seguridad Alimentaria Mundial (CSA). Este proceso deber铆a llevarnos hasta un 煤nico foro intergubernamental, al m谩s alto nivel pol铆tico, que fuera responsable de la seguridad alimentaria y la realizaci贸n progresiva del derecho a la alimentaci贸n. Este foro deber铆a convertirse en la instituci贸n normativa para negociaciones internacionales y deber铆a velar por una mayor coordinaci贸n entre la FAO, el PMA y FIDA2. El CGIAR tambi茅n deber铆a unirse a este proceso. Este foro deber铆a adoptar un Marco Estrat茅gico Global para la Seguridad Alimentaria y la Nutrici贸n, definir metas e indicadores de referencia, promover la transparencia y la rendici贸n de cuentas, y supervisar la aplicaci贸n de las Directrices sobre el Derecho a la Alimentaci贸n y el cumplimiento de los
compromisos de los estados y las organizaciones internacionales. Los gobiernos deber铆an considerar este proceso como un paso importante hacia un sistema integrado con un 煤nico Programa de Labores y Presupuesto.
2.-Coherencia en la entrega
Damos la bienvenida al creciente compromiso internacional para apoyar a los productores de peque帽a escala de los pa铆ses en desarrollo. Sin embargo, estamos preocupados por la desconexi贸n existente entre la propuesta para un nuevo Fondo Fiduciario Multilateral situado en el Banco Mundial y los planes para fortalecer la coordinaci贸n global a trav茅s del
CSA. Independientemente de las buenas intenciones, esta desconexi贸n crear谩 divisiones en una 茅poca de crisis alimentaria. La formulaci贸n de las directrices para las asignaciones presupuestarias debe ser responsabilidad del CSA. Recomendamos asimismo que la ayuda oficial al desarrollo y la financiaci贸n privada para la seguridad alimentaria se asignen de conformidad con los principios de la Declaraci贸n de Par铆s sobre Eficacia de la Ayuda y la Agenda para la Acci贸n de Accra, y en armon铆a con el di谩logo pol铆tico y program谩tico llevado a cabo en el CFS reformado. La implementaci贸n de estos principios implica que los Estados deben adoptar estrategias para la realizaci贸n del derecho a la alimentaci贸n, a las cuales la cooperaci贸n internacional debe contribuir.
3. -Coherencia en el di谩logo
En el marco del CSA reformado, apoyamos plenamente la tradici贸n de las Naciones Unidas de considerar 鈥渦n pa铆s -un voto鈥 en la toma de decisiones. No obstante, apoyamos tambi茅n la plena participaci贸n en los debates de los peque帽os productores y de los afectados por la inseguridad alimentaria (peque帽os agricultores, trabajadores agr铆colas sin tierra, pastores, pescadores, habitantes de los bosques, pueblos ind铆genas, mujeres y consumidores). En la medida de lo posible, esta participaci贸n debe apoyarse con fondos. Teniendo en cuenta la importancia de la mujer en la seguridad alimentaria, 茅stas deber铆an tener una participaci贸n activa a trav茅s de todas las organizaciones de la sociedad civil, y no s贸lo estar representadas por sus propias organizaciones.
4.-Coherencia en la diplomacia (Roma y Copenhague)
Los mismos Gobiernos est谩n actualmente tratando la seguridad alimentaria y el cambio clim谩tico con agendas pol铆ticas desconectadas. Las negociaciones para Copenhague s贸lo consideran a la agricultura de altos insumos en relaci贸n a la emisi贸n de gases de efecto invernadero y como una fuente potencial de bonos de carbono. Por el contrario, las negociaciones para Roma se centran en el aumento de la producci贸n agr铆cola, sin una adecuada consideraci贸n a los efectos del cambio clim谩tico o a la capacidad de adaptaci贸n de los peque帽os productores para salvaguardar la seguridad alimentaria en una 茅poca de m煤ltiples crisis. En resumen, nuestra principal preocupaci贸n es que el cambio clim谩tico
pone en peligro la seguridad alimentaria. Por ello, los Estados deben garantizar que las pol铆ticas de seguridad alimentaria y las de cambio clim谩tico se armonicen y que los resultados de las negociaciones en ambos foros se apoyen mutuamente. Hacemos un llamamiento a los l铆deres de ambos procesos para que se re煤nan tan pronto como sea posible en el a帽o 2010 para garantizar este objetivo.
UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
El actual sistema agr铆cola de altos insumos se encuentra en dificultades ante la presi贸n combinada del cambio clim谩tico y la inseguridad alimentaria, situaci贸n agravada por la producci贸n a gran escala de biocombustibles y la creciente especulai贸n sobre la tierra. Este tipo de agricultura depende de los combustibles f贸siles, que generan excesivas emisiones de gases de efecto invernadero. Tambi茅n conduce a la expulsi贸n de las poblaciones rurales y al desarrollo de cadenas agro-alimentarias ineficientes y con alto desperdicio. Adem谩s, este sistema no proporciona un acceso equitativo de las personas a la alimentaci贸n. Sin embargo, los responsables pol铆ticos tienen otras opciones.
Existen modos alternativos de producci贸n basados en la diversidad como concepto amplio y en los productores a peque帽a escala que han demostrado su 茅xito. La diversidad tambi茅n es esencial para hacer frente al cambio clim谩tico. Los peque帽os productores pueden salvaguardar la diversidad de las semillas, los cultivos, el ganado y otros tipos biodiversidad agr铆cola amenazados por el cambio clim谩tico; pueden reducir la huella ecol贸gica de la agricultura y colaborar con los consumidores en el desarrollo de sistemas de alimentaci贸n innovadores que proporcionen dietas variadas y equilibradas. El aumento de la inversi贸n en agricultura debe fortalecer a los productores de alimentos a peque帽a escala y prestar m谩s atenci贸n a los sistemas alimentarios locales y nacionales.
El cambio clim谩tico conducir谩 a condiciones de producci贸n altamente inestables que requerir谩n investigaciones que cuenten con el agricultor y estrategias de mejoramiento adaptadas a agro-ecosistemas cambiantes, tales como el desarrollo de numerosos cultivos hoy marginados (tambi茅n llamados "hu茅rfanos") que con una inversi贸n muy peque帽a
podr铆an incrementar la producci贸n y la calidad de los alimentos. El potencial innovador de los peque帽os productores debe ser reconocido y apoyado. Sus propias estrategias, con incentivos y pol铆ticas p煤blicas adecuadas, podr铆an crear sistemas agro-ecol贸gicos con capacidad de adaptaci贸n y mitigaci贸n. Colocar a los peque帽os productores de alimentos en
el centro de esta estrategia crear谩 puestos de trabajo y fortalecer谩 a las comunidades rurales. Esto es vital en una 茅poca de crisis econ贸mica y permitir谩 a las sociedades rurales definir sus propias v铆as de desarrollo. Cuando hablamos de peque帽os productores de alimentos a peque帽a escala estamos incluyendo a los agricultores, pescadores, pastores,
silvicultores, pueblos ind铆genas y los productores urbanos; teniendo en cuenta especialmente a las mujeres, que desempe帽an un papel importante en todos los grupos anteriores.
Para llevar a la pr谩ctica esta estrategia, los gobiernos deben velar para que los requisitos derivados de la aplicaci贸n de los derechos de propiedad intelectual no constituyan un obst谩culo a la innovaci贸n y la aplicaci贸n de las pr谩cticas agr铆colas referidas. Paralelamente, los gobiernos deben evitar los impactos negativos de la excesiva concentraci贸n de las cadenas agro-alimentarias. Hacer posible esta estrategia requerir谩 una mayor cooperaci贸n internacional, incluyendo una revisi贸n de los acuerdos y tratados que sean necesarios.
No estamos hablando de un retorno a un pasado buc贸lico, sino de utilizar los conocimientos locales y cient铆ficos para construir la ciencia del siglo XXI que sea capaz de alimentar a los hambrientos ahora y en el futuro de manera productiva, eficaz y sostenible. Nuestro objetivo es lograr la plena realizaci贸n del derecho a alimentos para todos.
Notas
[1] Este llamado se basa en la Declaraci贸n de C贸rdoba 2009, y ha sido elaborado por los siguientes miembros (por orden alfab茅tico): Carlos Correa, Presidente del Comit茅 de Pol铆ticas de Recursos Gen茅ticos del CGIAR y Director del Centro sobre Leyes Econ贸micas e Industriales de la Universidad de Buenos Aires; Barbara Ekwall, Coordinadora de la Unidad de Derecho a la Alimentaci贸n, FAO; Asbj酶rn Eide, Profesor Em茅rito en el Centro Noruego de Derechos Humanos y antiguo Relator Especial del Derecho a la Alimentaci贸n de la Sub-comisi贸n para la Protecci贸n de los Derechos Humanos; Jos茅 T. Esquinas-Alc谩zar, Professor, y Director de la C谩tedra de Estudios sobre Hambre y Pobreza (CEHAP), Universidad de C贸rdoba; Andrew Macmillan, antiguo Director de Operaciones sobre el Terreno de FAO; Miguel Angel Martin-L贸pez, Jefe de Unidad de Cooperaci贸n, Diputaci贸n de C贸rdoba; Luis Miguel Mart铆n, Profesor de Gen茅tica de la Universidad de C贸rdoba y secretario de la CEHAP; Pat Mooney, Director del Grupo ETC y premio Right Livelihood en 1985; Olivier De Schutter, Profesor, y Relator Especial del Derecho a la Alimentaci贸n del Consejo de ONU sobre Derechos Humanos; Flavio Valente, Secretario General de FIAN; y Jose Luis Vivero Pol, miembro de la CEHAP, C贸rdoba.
[2] La FAO es la Organizaci贸n de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci贸n, el PMA es el Programa Mundial de Alimentos y el FIDA el Fondo Internacional de Desarrollo Agr铆cola. El CGIAR es el Grupo Consultivo de Investigaci贸n Agr铆cola Internacional.






