El Campo Jurásico de los dinosaurios agrícolas aún no es realidad

El nuevo informe del Grupo ETC explica cómo el Sur global podría bloquear las megafusiones entre agronegocios

La fusión con valor de $130 mil millones de dólares entre Dow y DuPont anunciada la segunda semana de diciembre reavivó la apuesta de ChemChina, de $ 44 mil 600 millones de dólares por Syngenta, que, en turno, podría provocar un cuarto intento de adquisición de parte de Monsanto. Si ChemChina gana, Monsanto buscará un trato con BASF o con Bayer. Si se salen con la suya, las seis más grandes empresas de insumos agrícolas, que concentran el 75% de la investigación y desarrollo globales, podrían reducirse a tres o cuatro. Si el trato entre Dow y DuPont burla a los reguladores anti monopolio, la nueva empresa resultante controlará el 25% de las ventas de semillas comerciales y 16% de las ventas de plaguicidas, lo que significa que junto con Monsanto, solo dos compañías controlarían el 51 % de todas las ventas de semillas y una cuarta parte del mercado de plaguicidas.

 

Pero las limitaciones regulatorias están aún lejos,[1] según explica el nuevo informe del Grupo ETC: Campo Jurásico – Syngenta, DuPont, Monsanto: la guerra de los dinosaurios del agronegocio. Si bien los vigilantes antimonopolios en Estados Unidos y en la Unión Europea seguramente voltearán a otro lado o aceptarán las combinaciones, los mercados emergentes de semillas y plaguicidas podrían manifestarse desde el Sur global. Brasil, China, India y Argentina en conjunto representan una tercera parte de las ventas mundiales de agroquímicos y esa porción aumentará en el futuro próximo. Si uno o dos de esos países objetan las fusiones, a los accionistas de las megaempresas involucradas se les enfriarán los pies. El informe del Grupo ETC enfatiza las consecuencias que tendría un control corporativo aún mayor en cuatro rubros: semillas, plaguicidas, fertilizantes y maquinaria agrícola. Aunque las fusiones próximas se refieren a las Seis Grandes (Monsanto, DuPont, Dow, Syngenta, BASF y Bayer) y ChemChina, las compañías de fertilizantes y maquinaria agrícola más grandes del mundo podrían entrar en esta vorágine muy pronto. El texto del Grupo ETC concluye que las compañías de maquinaria agrícola como Deere & Company ya tienen el equipamiento y están haciendo enormes inversiones en incorporar el software de las empresas de datos agrícolas, con lo que podrían asegurar el control de las semillas, los plaguicidas y los fertilizantes desde las cabinas de sus tractores robóticos.

 

“Esperamos mayores mega fusiones en las próximas semanas o días”, explica Neth Daño, Directora en Asia del Grupo ETC. “Pero debemos recordar que el Sur global es la región en crecimiento más importante para los negocios agrícolas. El sur tiene una participación determinante en estos reacomodos de negocios, y los reguladores antimonopolios en esos mercados podrían y deberían manifestarse.”

 

Pat Mooney, Director General del Grupo ETC, advierte que las fusiones inadvertidas o ilimitadas podrían tener impactos devastadores entre los productores agrícolas en pequeña escala y para el sustento de las comunidades rurales de todo el planeta. “Las organizaciones campesinas en todo el mundo serán golpeadas por el alza en los costos, monopolios más excluyentes, e investigación y desarrollo totalmente al servicio de las corporaciones. Países como Brasil, China e India también cuentan con empresas propias que no ganarán nada si el panorama se reduce a unos cuantos monopolios que controlen los mercados agrícolas en sus países o fuera de ellos. Los ministerios de finanzas y agricultura en el Sur perderían mucho si necesitaran subsidiar los insumos agrícolas o asegurar sus cosechas. Los agricultores y reguladores del Sur, juntos, tienen muy buenas razones para unirse y debilitar las mega fusiones corporativas.”

 

Según las corporaciones de los agronegocios, las presiones extremas que impone el crecimiento poblacional, la escasez de tierra arable y el caos climático requieren que la Gran Ciencia y el Gran Dinero se unan en fusiones extremas a todo lo largo de la cadena industrial de alimentos. “Pero tras esa fachada de relaciones públicas, lo importante es que mientras los grandes ejecutivos celebran las ‘sinergias de negocios’, se pierden empleos, la investigación se estanca y los agricultores tienen que pagar más por menos opciones” explica Silvia Ribeiro, Directora del Grupo ETC en América Latina. (DuPont espera que el 10% de su fuerza de trabajo global sea “afectada” en la medida en que la compañía “simplifica” su estructura).[2]  “Esos tratos no están cerrados”, agrega Ribeiro. “El proceso regulatorio tomará meses y eso significa que quienes nos oponemos podemos organizarnos.”

Mayor información:

Ver la actualización: Fusión entre Syngenta y ChemChina: http://www.etcgroup.org/content/sino-genta

Pat Mooney (Ottawa, Canada) Tel +1 (613) 241-2267 ext. 23;  

Neth Daño (Davao, Philippines) Celular: +63 917 532 9369



[1] Este informe se terminó antes del anuncio de la fusión Dow-DuPont pero incluye información sobre el mercado según diversos escenarios de fusiones y adquisiciones.

[2] Beki Winchel, “DuPont, Dow announce merger in jargon-laden press release,” Ragan’s PR Daily, 11 de diciembre de 2015: http://www.prdaily.com/Main/Articles/DuPont_Dow_announce_merger_in_jargo....

 

Please consider supporting ETC's unique research and advocacy with a tax-deductibe donation. Donate here