Los microbios salen de la Caja de Pandora

Adiós Dolly… ¡Hola Sintia! El Instituto J. Craig Venter busca patentar el primer ser vivo artificial creado en un laboratorio
El Grupo ETC apelará legalmente contra las patentes sobre “Sintias” (Organismos vivos sintetizados en laboratorio)


Diez años después del nacimiento de Dolly, la oveja clonada, el Instituto J. Craig Venter ha solicitado una patente sobre una nueva bomba biotecnológica: la primer especie hecha completamente en un laboratorio. Se trata de una bacteria construida totalmente con ADN sintético.

El Instituto Venter —que toma el nombre de su creador y financiador, J. Craig Venter, el científico que encabezó el sector privado en la carrera para mapear el genoma humano— ha solicitado patentes en todo el mundo sobre lo que ha bautizado como “Micoplasma laboratorium”. El Grupo ETC apodó a este organismo sintético, “Sintia”.

“Sintia” tal vez no sea tan tierna como un corderito clonado, pero se trata de algo mucho más grave”, explica Jim Thomas del Grupo ETC, organización de la sociedad civil que está exhortando a las oficinas de patentes a rechazar las solicitudes. “Estas solicitudes monopólicas señalan el comienzo de una guerra comercial de alto vuelo para sintetizar y monopolizar formas de vida artificiales. ¿La empresa de Venter se convertirá en la “Microbiosoft” de la biología sintética?”, pregunta Jim Thomas. 

“Por primera vez, Dios tiene competencia”, agrega Pat Mooney, director del Grupo ETC. “Venter y sus colegas traspasaron una frontera social fundamental y el público no ha tenido la oportunidad de debatir las enormes implicaciones sociales, éticas y ambientales que tiene la construcción de vida sintética,” aseveró.

¿In Vivo, In Vitro, In-Venter? Publicada el 31 de mayo de 2007 por la Oficina de Marcas y Patentes de Estados Unidos, la solicitud de patente del Instituto Venter (número 20070122826) reclama la propiedad exclusiva sobre un conjunto genes esenciales y sobre un “organismo vivo sintético que puede crecer y reproducirse”,  construido con esos genes. El Instituto Venter también presentó una solicitud de patente internacional ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), con el número WO2007047148, publicada el 27 de abril de 2007, donde nombra más de 100 países a los que podría extender estas solicitudes de patentes. Entre ellos se encuentran muchos países latinoamericanos, como México, Ecuador, Colombia, Brasil, Costa Rica, Honduras, Cuba, El Salvador, Nicaragua.

Patente pendiente: Los expertos en patentes consultados por el Grupo ETC indican que, analizando el lenguaje con que se redactó la solicitud, se puede pensar que los investigadores del Instituto Venter no habían logrado aún terminar un organismo completamente funcional en ese momento (al 12 de octubre de 2006).

“Han pasado ocho meses desde que el Instituto solicitó estas patentes, así que no sabemos hasta donde han llegado, en qué estadio está realmente esta especie sintética”, informó Pat Mooney del Grupo ETC. “Hace ya más de dos años que escuchamos rumores de que Venter anunciará el nacimiento de una nueva bacteria construida en laboratorio. Pocos dudan de que la compañía de Venter tenga la capacidad científica para lograrlo”, dijo Mooney.

El Instituto Venter afirma que su microbio reducido podría ser la clave para una revolución en la producción de energía barata. La solicitud de patente reclama derechos sobre cualquier versión de “Sintia” para producir etanol o hidrógeno. La investigación sobre esta nueva especie fue financiada en parte por el Departamento de Energía de Estados Unidos.

“Es pura especulación o propaganda decir que los organismos vivos sintéticos podrán usarse para mejorar el cambio climático, porque producirían etanol o hidrógeno baratos”, dijo Jim Thomas. “Ese mismo microbio mínimo podría ser el punto de partida para fabricar un virulento patógeno que puede amenazar gravemente a la gente y al planeta.”

“Los practicantes de la biología sintética ya ensamblaron el virus de la polio a partir de ADN comprado a empresas a las que cualquier ciudadano tiene acceso, una hazaña que sus inventores consideran “una tremenda llamada de alarma” debido a las implicaciones que tiene para la guerra biológica. Los organismos vivos sintéticos se promueven como solución “verde” al cambio climático para distraer la preocupación de que pueden usarse como armas biológicas”, agrega Silvia Ribeiro del Grupo ETC.

Esta solicitud de patente también es una llamada de alerta para los biólogos que trabajan en biología sintética que dicen promover la biología “de fuente abierta”, paralela a la corriente del software libre, afirmando que los componentes y herramientas fundamentales de la biología sintética deberían ser de libre acceso para los investigadores. En el número de Newsweek del 4 de junio, Venter alardea: “Si lográramos un organismo que produzca combustible, sería el primer organismo con valor de miles de millones o billones de dólares. Definitivamente patentaríamos todo el proceso.” En 2005, Venter fundó la empresa Synthetic Genomics Inc. para comercializar microbios sintéticos que serían usados en energía, agricultura y remediación del cambio climático.

¿Malicia de ausencia?:  La patente de “Sintia” aplica a lo que “no es” también. La solicitud explica que los inventores arribaron al genoma “mínimo” luego de determinar cuáles genes eran esenciales y cuáles no. Lo sorprendente, es que la patente reclama cualquier organismo construido genéticamente al que le falten por lo menos 55 de los 101 genes que han determinado como no esenciales. “Todos los biólogos que desarrollan microbios funcionalizados van a tener que prestar atención muy precisa al reclamo de la serie “no esencial” de genes. Si alguien crea otro bicho al que le falten algunos de los mismos genes que Sintia no tiene, ¿ el Instituto Venter los demandará por infringir su patente?, pregunta Kathy Jo Wetter del Grupo ETC.

Acción inmediata: Antes que se siga avanzando con los organismos vivos sintéticos, la sociedad debe debatir si son socialmente aceptables o deseables y responder muchas cuestiones: ¿Cómo puede prevenirse una liberación accidental al ambiente, o cómo pueden evaluarse los efectos de su liberación intencional? ¿Quién los controlará y cómo? ¿Cómo va a regularse su investigación? En 2006, una coalición de 38 organizaciones de la sociedad civil instaron a los que trabajan en biología sintética para que retiraran sus propuestas de que esta tecnología se autoregulara.

El Grupo ETC dirigió una carta al doctor J. Craig Venter, director ejecutivo del Instituto J. Craig Venter, exhortándole a que retire las solicitudes de patente presentadas ante la oficina de patentes estadounidense y la OMPI, frente a la necesidad de un debate público amplio y profundo acerca de las implicaciones que entraña la creación de formas sintéticas de vida.

“No estamos buscando una estrategia legal de largo plazo para echar abajo patentes erróneas. Estas patentes deben frenarse antes de que se emitan”, dijo Hope Shand del Grupo ETC. El mes pasado, el Grupo ETC ganó un proceso legal de 13 años cuando la Oficina Europea de Patentes revocó una patente de Monsanto sobre soya.

ETC también se ha dirigido a la OMPI y a la Oficina de Marcas y Patentes de  Estados Unidos, exhortándoles a que rechacen la patente con el fundamento de que es contraria al ordre public (la seguridad y moralidad pública). Hacia fin de mes, el Grupo ETC asistirá a la conferencia Synthetic Biology 3.0 (evento internacional de biólogos que trabajan en biología sintética) en Zurich, Suiza, entre el 24 y el 26 de junio, donde hará un llamado a los científicos a unirse en un diálogo mundial sobre la biología sintética. ETC organizará reuniones con delegados y organizaciones de la sociedad civil durante las próximas reuniones del subcomité científico del Convenio de Diversidad Biológica de Naciones Unidas (CDB) en París, entre el 2 y el 6 de julio, con el fin de discutir las implicaciones que tiene crear formas sintéticas de vida para el Convenio de Diversidad Biológica (y su protocolo de bioseguridad). El Grupo ETC convocará en los próximos meses a una reunión mundial de actores de la sociedad civil sobre este tema.
 

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