Noviembre 20, 2022

La cadena de valor agroalimentaria digital

Las grandes corporaciones del agronegocio se están reinventando como “digitalizadas”, ampliando su espectro de extracción de valor de la gente, de la naturaleza y de los procesos vitales, como la alimentación.

 

Los gobiernos que promueven la digitalización en la alimentación y la agricultura afirman que el sistema comercial alimentario es una serie lineal de eslabones por los que se incrementa el valor comercial de los alimentos hasta llegar a los consumidores. La idea lineal de las cadenas de valor de los alimentos va desde las semillas y fitomejoramiento hasta la producción, pasando por el comercio, la transformación y la venta al por menor. Al final de esta cadena de valor comercial de los alimentos nos encontramos las consumidoras y consumidores del mundo, que en conjunto gastamos decenas de billones de dólares anuales en alimentos y productos agrícolas. Pero en cada eslabón de la cadena no sólo se aplican las herramientas digitales, sino que detrás de ellas hay estrategias y modelos de negocio más grandes, basados en las transacciones con perfiles de consumo, “cosecha de carbono”, posibilidades de control poblacional, eliminación de costos de producción (como salarios) y muchas más que están reconfigurando los sistemas alimentarios del planeta. La digitalización se presenta como irreversible y hay debates sobre si existen aspectos de estas tecnologías que podrían servir a la soberanía alimentaria. Pero en el diseño, el despliegue de infraestructuras y la recolección de datos para la cadena agroalimentaria digital no ha habido participación de productoras y productores de alimentos, ni de trabajadores en el procesamiento, ni mucho menos de quienes compran y consumen la comida. Las grandes corporaciones del agronegocio se están reinventando como “digitalizadas”, ampliando su espectro de extracción de valor de la gente, de la naturaleza y de los procesos vitales, como la alimentación.