La biología sintética va más allá de transferir genes entre especies: busca construir microorganismos auto-replicantes, completamente nuevos, que tengan el potencial de convertir cualquier biomasa o insumo de carbono en cualquier producto que pueda fabricarse a partir de carbono fósil, y mucho más. Desde la perspectiva de la biología sintética, el recurso base para el desarrollo de materiales comercializables y “renovables“ (que no sea petróleo) no lo encontramos en el 23.8 % de la biomasa terrestre que usamos y comercializamos anualmente, sino en el otro 76.2% de la biomasa que ha permanecido hasta hoy fuera de la economía del mercado. La biología sintética ya atrajo la atención de Naciones Unidas y de los gobiernos. Dicha tecnología estuvo en la agenda del Convenio sobre Diversidad Biológica de la ONU durante su reunión en Hyderabad, India y allí los gobiernos acordaron continuar monitoreando la tecnología e informar sobre ello en las reuniones futuras del CBD.
Briefings


Vínculos y antecedentes sobre el experimento de fertilización oceánica de 2012 realizado por la Corporación para la Restauración del Salmón Haida.
En octubre de 2012, el Grupo ETC descubrió que una firma comercial de geoingeniería había realizado, de manera oculta, el despliegue de geoingeniería más grande hasta el momento.

Información para delegados a la COP11 del CDB
En octubre de 2010 en Nagoya, las Partes del CDB adoptaron una decisión crucial, poner en moratoria las pruebas y despliegue de tecnologías de geoingeniería (Decisión X/33 para 8w) —reconociendo la amenaza particular a la biodiversidad y las formas de sustento. Esa moratoria marcó la primera vez que un organismo internacional comenzó a establecer la supervisión de este campo emergente. La Decisión X/33 de la COP10 también incluyó una llamada para la realización de tres estudios: sobre los impactos en la biodiversidad, sobre gobernanza y sobre puntos de vista y experiencias de comunidades indígenas y otras (resumido en UNEP/CDB/SBSTTA/16/10). Esos estudios tienen el objetivo de dar insumos para una supervisión adecuada precautoria de la geoingeniería en su relación con la biodiversidad. Esos tres estudios han sido complementados y revisados por SBSTTA y se requerirá que las Partes decidan los pasos siguientes bajo el ítem 11.2 de la agenda de la COP11.
El Grupo ETC propone que las partes reunidas en Hyderabad adopten un “ABC” de la precaución

Información para delegados a la COP11 del CDB
En la COP11, se pedirá a los negociadores de los gobiernos que consideren someter a la supervisión del Convenio sobre Diversidad Biológica una nueva área de actividad industrial. La biología sintética es un campo tecnológico floreciente que construye sistemas genéticos artificialmente y programa formas de vida para que tengan usos industriales. La biología sintética requiere urgentemente una gobernanza efectiva. Este documento informativo detalla 10 puntos clave a considerar.

Ingredientes, sabores, fragancias y la biología sintética
Este estudio de caso ilustra los desarrollos recientes en la biología sintética que podrían impactar el mercado de 22 mil millones de dólares de especias, saborizantes y fragancias y los sustentos de los productores de materias primas de las cuales se derivan. Sin embargo, la biología sintética no es la única tecnología emergente que se espera ocasionará distorsiones en el mercado. Los retos provienen de otras tecnologías emergentes incluyendo la nanotecnología. Las partículas nano escalares ya se están agregando a los comestibles y las bebidas para alterar los sabores y los perfiles nutricionales, para extender la vida de anaquel y tal vez para reducir los requerimientos de materias primas. Algunos de los más importantes procesadores también exploran métodos de nano-encapsulación que podrían ofrecer alimentos y bebidas “flexibles”, es decir, que un producto puede ser alterado en la nanoescala para exhibir diferentes sabores u otras propiedades. Un argumento importante para que Naciones Unidas establezcan un organismo para la evaluación de las tecnologías es que los países productores necesitan un sistema confiable, de alerta temprana, que les permita responder a los riesgos, oportunidades y alternativas antes de que las exportaciones se alteren o la especulación afecte los precios. El Convenio sobre Diversidad Biológica es el foro más adecuado para discutir el tema nuevo y emergente de la biología sintética.

Caucho y biología sintética: un tema nuevo y emergente para el CDB
Este estudio de caso ilustra los desarrollos recientes en biología sintética que podrían impactar el mercado de US $35 mil millones de caucho natural y por supuesto las vidas de los productores. El caucho natural prácticamente ha perdido la mitad de su mercado con los productos sintéticos basados en el petróleo. Si avanzan en resolver la producción, la biología sintética y la nanotecnología podrían tener un impacto significativo en la mitad restante del mercado. Hoy, más del 60% de de todo el caucho natural para neumáticos sirve sobre todo para los de repuesto, pero la industria de los neumáticos también realiza investigación y desarrollo de nanopartículas súper fuertes para fabricar llantas de mayor duración y ultraligeras. Así que otro tipo de investigación en nanotecnología podría abrir nuevos mercados para el caucho natural. El Convenio sobre Diversidad Biológica es el foro más adecuado para discutir la biología sintética.

La biología sintética y los derivados botánicos
Este caso ilustra cómo un ingrediente farmacéutico clave, el ácido shikímico —tradicionalmente derivado del anís estrella cultivado por agricultores chinos— podría ser rápidamente reemplazado por un nuevo proceso técnico de producción. Mediante la biología sintética, el ácido shikímico ahora se produce comercialmente en tanques industriales de fermentación de fármacos. La transición llevó menos de una década. Él ácido shikímico es sólo un ejemplo de una materia prima que puede ser afectada; se estima conservadoramente que al menos 50% de toda la producción de compuestos farmacéuticos se deriva de plantas, animales y microorganismos. El establecimiento en Naciones Unidas de un organismo para la evaluación de las tecnologías podría alertar a los países exportadores de los riesgos, oportunidades y alternativas antes de los altibajos del mercados.

Argumentos para la evaluación de las tecnología
La transferencia de tecnologías (saber cómo) sin una evaluación de las tecnologías (saber qué) es como comprar aviones y entrenar pilotos sin construir aeropuertos ni entrenar a los controladores del tráfico aéreo. La serie de temas y casos específicos que publica el Grupo ETC llaman a que Río+20 establezca un organismo de Evaluación de las Tecnologías a nivel de Naciones Unidas, ya sea mediante una Oficina de Evaluación de la Tecnología adjunta a la Asamblea General o a través de una unidad especializada adscrita a un nuevo organismo sostenible asociado con ECOSOC, CSD o PNUMA.

Agumentos para la evaluación de las tecnologías
Es comprensible que los gobiernos se hayan enfocado en el acceso al “know how”, o sea “saber cómo”. Sin embargo, desde 1992, la experiencia nos ha enseñado, con altos costos y desperdicio de recursos, que el “saber cómo” debe acompañarse de “saber qué”: la evaluación de las opciones tecnológicas disponibles, y “saber por qué”: un análisis participativo de las necesidades socioeconómicas y ambientales que la tecnología podría resolver.

Argumentos para la evaluación de las tecnologías
La evaluación de las tecnologías a nivel de Naciones Unidas asume la carga financiera y de recursos humanos, al tiempo que brinda entrenamiento invaluable y no costoso y a los países del G-77 y se reparte más equitativamente el acceso a las tecnologías benéficas. Una ruta eficiente y transparente a seguir, para el avance tecnológico, ahorraría a los gobiernos nacionales tiempo y dinero y reduciría riesgos. Quienes proponen nuevas tecnologías y quienes las respaldan buscan minimizar riesgos. También las reaseguradoras y los inversionistas se benefician de los pasos que hacen predecible la intervención de los gobiernos y las respuestas del público.
