Historia

Nuestros inicios: Hace veinticinco años lo que después se convertiría en Fundación Internacional para el Avance rural (RAFI, por sus siglas en inglés) y que en 2001 se convertiría en Grupo ETC, comenzó con una conversación sobre semillas. Un cuarto de siglo más tarde, el Grupo ETC aún habla sobre semillas, pero el mundo se ha hecho más complejo: hay nuevas tecnologías, las economías se  globalizaron, las empresas multinacionales ampliaron su alcance, la riqueza y el capital se concentraron en las manos de cada vez menos corporaciones gigantescas. La vida misma ha sufrido mutilaciones, se ha separado y vuelto a ensamblar, yŠ se ha patentado.

Qué es lo que hacemos: Nos referimos a los asuntos socioeconómicos y ecológicos que rodean las nuevas tecnologías y que podrían tener impactos en los más pobres y más vulnerables del mundo. Investigamos la erosión ecológica (que incluye la erosión de las culturas y los derechos humanos); el desarrollo de nuevas tecnologías (especialmente las tecnologías agrícolas pero también nuevas tecnologías que trabajan con la genómica y la materia); y monitoreamos asuntos de gobernanza internacional que incluyen la concentración corporativa y el comercio relacionados con las tecnologías. Operamos a nivel de la política global. Trabajamos de cerca con organizaciones afines de la sociedad civil y movimientos sociales, especialmente en África, Asia y América Latina.

Quiénes somos: Somos ocho personas y once miembros de la Mesa Directiva distribuidos en cinco continentes. Contamos con oficinas en Ottawa, Canadá; Carrboro, Estados Unidos y Ciudad de México. A pesar de la distancia entre nosotros, trabajamos muy de cerca mediante correo electrónico, teléfono y viajando. Viajamos mucho.

Qué hemos hecho: durante 25 años. Hemos defendido cuestiones de importancia global,  como la biodiversidad agrícola y la seguridad alimentaria, y hemos cuestionado el impacto de las nuevas tecnologías sobre los campesinos y agricultores. Desde principios de la década de los ochenta, hemos realizado investigación de vanguardia, campañas educativas y acciones sociales exitosas en torno a los temas de la biodiversidad agrícola, la biotecnología, la propiedad intelectual y los sistemas comunitarios de conocimiento. En la década de 1990, nuestro trabajo se expandió para atender preocupaciones sociales relacionadas con la biotecnología, la biopiratería, la genómica humana, y, a final de esa década, la nanotecnología. El Grupo ETC (cuando aún se llamaba RAFI) fue la primera organización de la sociedad civil que llamó la atención (nacional e internacionalmente) sobre los factores socioeconómicos y científicos relacionados con la conservación y uso de los recursos genéticos de las plantas, la propiedad intelectual y la biotecnología.

La reputación internacional del Grupo ETC se ha construido no únicamente por la efectividad de su investigación, sino también por su habilidad única para transformar la investigación en políticas públicas y cambio institucional. Hemos cuestionado legalmente -y ganado el juicio- patentes sobre varios cultivos y tejidos humanos. Trabajando con organizaciones afines y personas y pueblos directamente afectados por estas patentes abusivas, hemos logrado obligar a los gobiernos a revocar las patentes y hemos aprovechado la fuerza de la opinión pública para persuadir a los propietarios de patentes en Estados Unidos, Australia, Europa e India a que renuncien a sus derechos monopólicos. A finales de los setenta, fuimos la primera organización de la sociedad civil en reconocer la tendencia hacia el patentamiento de la vida y la primera en promover la organización contra las leyes nacionales de patentes sobre cultivos (los derechos de los fitomejoradores). En la década de los noventa evidenciamos el mito de que la biotecnología comercial busca alimentar a los pueblos pobres al denunciar ante la opinión pública la tecnología de esterilización de semillas (apodada por el Grupo ETC tecnología Terminator), que amenaza con extinguir el derecho de los agricultores a conservar y volver a plantar sus semillas. Todavía estamos luchando para asegurar que las nuevas tecnologías se desarrollen de forma transparente y que sus beneficios potenciales sean repartidos equitativamente y que los poderosos reconozcan que los pueblos marginados del mundo y sus ecologías no son una placa de Petri para el avance tecnológico.

El Grupo ETC tiene estatus de consultor en el Consejo Económico y Social de Naciones Unidas (ECOSOC), en la Organización para la Agriculltura y la Alimentación (FAO), en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y en el Convenio de Diversidad Biológica (CDB); y también tiene una larga historia con el Grupo Consultivo de Investigación Agricuola aInternacional, (CGIAR). El Grupo ETC es una organización de la sociedad civil registrada en Canadá y en Los Países Bajos. Friends of ETC Group es una organización privada sin fines de lucro registrada bajo la sección 501 (c)3 en Estados Unidos