¿Quién controlará la economía verde?

El poder corporativo se reagrupa en torno a la biomasa
Communiqué number: 
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¿Quién controlará la economía verde?

La “gran transformación tecnológica verde” ¿nos traerá una “economía verde” para ayudarnos a salvar a la humanidad y al planeta? ¿O servirá para aumentar el poder de quienes ya hoy controlan la “economía de la avaricia”? En este nuevo reporte, el Grupo ETC brinda un retrato del control corporativo en más de doce sectores económicos relevantes para la economía verde (incluyendo semillas, energía, bioinformática y producción de alimentos) y argumenta que ante la ausencia de gobernanza efectiva y socialmente responsable la economía verde promoverá una convergencia aún mayor del poder de las corporaciones y desatará el acaparamiento masivo de recursos más grande en los últimos 500 años. 

¿Qué hay en el reporte ‘Quién controlará la economía verde’?

Este reporte brinda información dura sobre los jugadores corporativos más grandes y poderosos del planeta en su lucha por controlar 25 sectores de la “economía real”. Este informe es el único totalmente gratis que brinda la lista de las 10 compañías más importantes del mundo, según su participación en el mercado, en 18 sectores relevantes para la economía verde: agua, energía, semillas, pesca y acuacultura, procesamiento y distribución de alimentos, fertilizantes, plaguicidas, minería, farmacéutica, biotecnología, comercio de granos y más. El documento también identifica a los líderes de un puñado de sectores industriales emergentes que incluyen biología sintética, manejo de datos, producción de algas y microalgas y genética animal. (pág. 1-2)

Poder corporativo sin contrapeso

El Grupo ETC ha estado monitoreando las fusiones y adquisiciones durante los últimos 30 años y la tendencia principal se mantiene: cada vez hay más monopolios en todos lados. Por ejemplo, las 10 multinacionales de semillas controlan ahora el 73% del mercado comercial de semillas, cuando en 1995 era el 37% (pág. 22).  Las 10 firmas de plaguicidas más grandes del mundo controlan actualmente el 90% del mercado global, con valor de 44 mil millones de dólares (pág. 25). 10 compañías controlan el 76% de las ventas por fármacos para veterinaria (pág. 34). 10 empresas de alimentos para animales controlan el 52% del mercado mundial de alimentación animal (pág. 33), 10 firmas químicas dan cuenta del 40% del mercado planetario de químicos (pág. 11); 10 compañías de silvicultura y plantaciones controlan 40 & del mercado de productos forestales (pág. 31), 10 empresas mineras tienen en sus manos una tercera parte del mercado de minería (pág. 29) y las 10 principales compañías de energía controlan una cuarta parte de todo el mercado energético (pág. 10).

Quemar biomasa en vez de hidrocarburos

La economía verde invoca imágenes icónicas de paneles solares y turbinas de viento, pero eso no es lo que se está proponiendo. Las corporaciones se están enfocando en la quema de biomasa. Si bien la energía renovable que no depende del agua o el poder nuclear representa únicamente el 1.8 % del consumo global de energía, casi todo este consumo depende de la cosecha y quema de biomasa para combustibles y para producción de químicos. Este informe muestra cómo la reorganización de las corporaciones en la economía verde ocurre en torno al aprovechamiento de las plantas y la biomasa. (pág. 8-12, 18-21).

Nuevos oligopolios verdes

Este reporte descubre nuevas convergencias que cruzan diversos sectores industriales a medida que los jugadores grandes se posicionan para dominar la economía verde. Un caso es la compañía DuPont, la segunda compañía de semillas más grande del mundo, la 6ª compañía química más grande y la 6ª también de plaguicidas, que ahora emerge como un jugador importante en la biotecnología, los biocombustibles, bioplásticos, biología sintética, algas marinas, ingredientes y enzimas, todo esto mientras se asocia con la tercera empresa energética más grande del planeta, BP (págs ii-iii).

Los dólares de la comida son más poderosos que los dólares de la energía

Es común suponer que el mercado energético global (de unos 7  billones de dólares) es más grande y poderoso que cualquier otro sector económico. Sin embargo, según nuestra investigación, el mercado mundial de alimentos al menudeo (el poder de las tiendas de abarrotes) es más grande que el de energía. (pág. 37).

La subida meteórica de la biología sintética

A principios de la década de 1990, la primera comercialización de las técnicas de ingeniería genética ocasionó una masiva reorganización de los sectores de semillas, agroquímicos y fármacos y la emergencia de gigantes de las “ciencias de la vida” tales como Monsanto y Novartis. Hoy, las nuevas tecnologías de la biología sintética están produciendo una nueva ola frenética de fusiones, adquisiciones y empresas de riesgo compartido en torno a la economía de la biomasa, promoviendo alianzas entre las empresas energéticas más grandes y las de granos, productos forestales y gigantes de las semillas como Monsanto, Cargill, Bunge, Weyerhaeuser y ADM. En el corazón de estas nuevas alianzas se encuentran nuevas compañías especializadas en biología sintética, como Life Technologies Inc., Amyris, Solazyme y Evolva, todas ellas pasan a ocupar rápidamente papeles muy importantes en los sectores globales de alimentos, energía, fármacos y química.

(pág. 8-12).

Controlando también la economía azul

La biomasa que se encuentra en los océanos y ecosistemas acuáticos representa el 71% de la superficie del planeta. Por ello las corporaciones de química y energéticos como DuPont, Statoil, DSM, Exxon, Mitsubishi, Monsanto, Chevron y el gigante de los astilleros Stolt Nielsen están buscando en la frontera salvaje y mojada nuevos azúcares y aceites para alimentar a la nueva economía de base biológica, por lo cual proponen la explotación en gran escala de algas, microalgas, peces y la biomasa acuática que se encuentra en lagos, ríos y estuarios. (Pág. 18-21).

 

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